Amenazados y ultrajados
Amenazados y ultrajados
MIENTRAS la izquierda de Reino Unido muestra su lealtad al país y al
Gobierno conservador de David Cameron, y exige firmeza y una "respuesta
contundente" a las actuaciones acometidas por el Gobierno español en la
Verja como reacción ante las injerencias de Gibraltar, la izquierda
española ataca al ministro García-Margallo y al gabinete de Mariano
Rajoy por aplicar una normativa no sólo española, sino europea, de
control fiscal, lucha contra el contrabando y protección medioambiental.
Mientras los portavoces del Foreign Office hablan de utilizar "todas
las medidas necesarias para salvaguardar la soberanía británica" sobre
Gibraltar, y su oposición habla de "demostrar que Reino Unido tiene
agallas", de "dejar de balbucear finuras diplomáticas con Madrid", e
incluso de "enviar fragatas" al Peñón (la Royal Navy lo visitará), el
portavoz del PSOE Juan Moscoso califica nuestras acciones como
"despropósitos" y acusa a nuestro Gobierno de "volar todos los puentes de diálogo con las autoridades de Gibraltar".
Mientras en Internet se vierten amenazas contra los guardias civiles y
policías españoles que prestan servicio en la Verja, se anima a
acosarlos a través de "escraches" y se revelan sus direcciones
personales y sus rostros, Izquierda Unida asume como propios los
insultos de Fabian Picardo y califica nuestras medidas de "franquistas".
Mientras la máxima autoridad del Peñón nos ofende comparando a España
con Corea del Norte y nos amenaza con "sonidos de sables", el
responsable de Relaciones Institucionales del PSOE, Antonio Hernando,
exige a nuestro Gobierno "un diálogo sin exabruptos" ni "salidas de
tono". Del apoyo al Ejecutivo de la Roca del secretario de Exteriores de
Artur Mas, Roger Albinyana, y del diputado de Amaiur, Jon Inarritu, ni
hablo.
Mientras Cameron advierte que "no tolerará" acciones de
presión, y reivindica su "soberanía" sobre el Peñón, Rubalcaba
desacredita los dictámenes de la UE en materia de control de fronteras
fuera del espacio Schengen que justifican los registros en la Verja; y
sólo ahora, cuando ha visto que muchos socialistas de base no comparten
la división, debilidad y falta de lealtad que muestran sus líderes,
cuando le han dicho que en cuestiones de Estado y defensa del país las
diferencias políticas deben quedar al margen, recula ligeramente y
propone evitar el "exceso verbal" y buscar fórmulas para mostrar una
postura común.
Si los británicos se equivocan desde su unidad
patriótica con su estrategia de intimidaciones, nuestra oposición hace
el ridículo al no escuchar a sus bases, mostrar deslealtad al país,
obviar el fraude fiscal, el contrabando y el daño medioambiental, y caer
en la trampa de desunión que buscan quienes nos amenazan desde Londres y
nos ultrajan en Gibraltar.
Esa es la diferencia entre un pais que se cree pais,y una ''mierdecilla'' indigna, que es lo que somos
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