LA ESTUPIDEZ LAICISTA Y NACIONALISTA
¿HASTA DONDE PUEDE LLEGAR LA ESTUPIDEZ NACIONALISTA?
La Navidad, como todo el calendario, es un campo de batalla de las guerras ideológicas. Los revolucionarios franceses se inventaron un calendario nuevo; los bolcheviques rusos, los nacionalsocialistas alemanes y los comunistas castristas han tratado de borrar las fiestas cristianas con solsticios, equinoccios, fiestas de la cosecha... Esa tendencia a borrar las huellas cristianas y tradicionales se mantiene en nuestros tiempos con la sustitución de la Semana Santa o la Semana de Pascua por la Semana de Primavera, la eliminación de la datación antes y después de Cristo y la exigencia de montar Navidades laicas. Los nacionalistas separatistas vascos y gallegos también realizan sus campañas de manipulación en el mismo sentido. Desde hace unos años, al Olentzero bizkaitarra se ha unido la figura del Apalpador gallego, todavía más repugnante.
El olentzeroViejo chalado que permanece encerrado en una chabola del bosque todo el año y sólo sale en Nochebuena. Distribuye juguetes a los niños vascos. Es compañero de Papá Noel, pero, a diferencia de éste, se ha quitado el pijama rojo. Viste harapos, va sucio, no se le conoce mujer y convive con cabras, pese a lo cual los nacionalistas le permiten acercarse a sus hijos.
Esta figura existió en algunas comarcas montañesas de Guipúzcoa y Navarra, donde, lógicamente, había carboneros de leña. Este mito ha sido adoptado y modificado por los nacionalistas para ponerlo a su servicio y seguir secularizando y desespañolizando la sociedad.Fue renacido por obra de las Ikastolas
Las instituciones vascas controladas por el PNV y Bildu (ayuntamientos y diputaciones) subvencionan fiestas con el Olentzero, mientras regatean ayudas a las cabalgatas de los Reyes Magos. Incluso la televisión pública EITB ha rehusado en algún año emitir las cabalgatas, como si la imagen de los Reyes Magos fuese tan insoportable para los buenos vascos como el mensaje de Navidad del rey de España.
Este mito precristiano, readaptado a la mitología nacionalista, cuenta con el apoyo del eusko-klero, al que no le importa participar en la paganización de la sociedad vasca con tal de acercarse a su Euskadi amada
Un sobador de niños gallego
El olentzeroViejo chalado que permanece encerrado en una chabola del bosque todo el año y sólo sale en Nochebuena. Distribuye juguetes a los niños vascos. Es compañero de Papá Noel, pero, a diferencia de éste, se ha quitado el pijama rojo. Viste harapos, va sucio, no se le conoce mujer y convive con cabras, pese a lo cual los nacionalistas le permiten acercarse a sus hijos.
Esta figura existió en algunas comarcas montañesas de Guipúzcoa y Navarra, donde, lógicamente, había carboneros de leña. Este mito ha sido adoptado y modificado por los nacionalistas para ponerlo a su servicio y seguir secularizando y desespañolizando la sociedad.Fue renacido por obra de las Ikastolas
Las instituciones vascas controladas por el PNV y Bildu (ayuntamientos y diputaciones) subvencionan fiestas con el Olentzero, mientras regatean ayudas a las cabalgatas de los Reyes Magos. Incluso la televisión pública EITB ha rehusado en algún año emitir las cabalgatas, como si la imagen de los Reyes Magos fuese tan insoportable para los buenos vascos como el mensaje de Navidad del rey de España.
Este mito precristiano, readaptado a la mitología nacionalista, cuenta con el apoyo del eusko-klero, al que no le importa participar en la paganización de la sociedad vasca con tal de acercarse a su Euskadi amada
Un sobador de niños gallego
El nacionalismo gallego tiene una dependencia enfermiza de sus hermanos mayores vasco y catalán. or ello, los separatistas gallegos han tratado de encontrar su Olentzero, y lo han hallado en el Apalpador. Esta figura milenaria y arraigada se conoció en fecha tan lejana como 2006, cuando una página nacionalista que defiende la asimilación del gallego al portugués publicó un artículo descubriéndolo a la humanidad.
El Apalpador es un carbonero que vive en el monte, como el Olentzero; se toca con boina y fuma en pipa, como el Olentzero; lleva regalos a los niños en Nochebuena, como el Olentzero; su nariz roja muestra su gusto por las bebidas alcohólicas, como el Olentzero... La única y siniestra diferencia es que el Apalpador entra en el dormitorio de los niños y toquetea sus barriguitas con la excusa de comprobar si están bien alimentados por sus padres Por desgracia, un número creciente de ciudadanos e instituciones gallegos está cayendo en la trampa nacionalista, hipnotizados por el paletismo de defender y tragarse "lo de la tierra".
¡Que tiempos tan dichosos aquellos en los que solo existian LOS REYES MAGOS
¡Que tiempos tan dichosos aquellos en los que solo existian LOS REYES MAGOS
MANUEL MARIN
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